
No voy a desviarme ahora con la idea de que todo en el universo, incluida la comunicación humana, es energía. En este punto encuentro más urgente otra pregunta: ¿Es posible abstenerse de juzgar?
Creo que sí, pero sólo tiene sentido si creemos que todos formamos parte de una misma consciencia. Desde esa mirada no sólo comunicamos ideas: también irradiamos el estado de consciencia en el que vivimos.
Alejandra Llamas, en su libro Consciencia, cuenta que, durante los años que Nelson Mandela estuvo preso, dedicaba parte de su tiempo a perdonar en silencio. Según ella, las autoridades se veían obligadas a cambiar con frecuencia a los guardias asignados a su celda porque terminaban comportándose cerca de él con una humanidad incompatible con las reglas de la prisión.
Lo que me interesa de esta anécdota es la invitación espiritual que contiene: la consciencia también transforma. Desde esa perspectiva, cuando actúo desde el amor y la paz, eso es lo que expando. Cuando actúo desde el miedo, la ira o la impotencia, eso es lo que aporto a la consciencia común.
Y entonces vale la pena preguntarse: ¿Y si una consciencia de paz fuera el camino menos sufriente para volver al amor? ¿Y si lo único que nos separa de esa consciencia de paz fuera el juicio?
Sé por experiencia que una pregunta así puede, al mismo tiempo, atraer y generar resistencia. Cuando eso me pasa, procuro recordar esto:
A. Renunciar a enjuiciar no implica indiferencia ni dejar de buscar justicia. Significa declinar la bajísima vibración de la ira y la condena y, en cambio, actuar desde la elevada vibración de la paz.
B. El trabajo de la mente es darnos la razón. Por eso nuestras creencias encontrarán «incontestables» evidencias y el consuelo de otros que piensan igual. Sin embargo, ese falso alivio tiene el precio de fortalecer precisamente aquello que estamos atacando. Todo en el universo es intercambio de energía.
C. La paz no es pasividad. Al contrario, la paz viene cargada de amor, acción constructiva y creatividad. La paz es el terreno donde suele surgir la creatividad necesaria para ser útil.
Si la consciencia que compartimos realmente importa, entonces vale la pena aprender qué hacer cuando descubrimos que nuestras acciones están guiadas por el juicio y no por la paz. En el próximo post compartiré las prácticas que sigo cuando el juicio gana en mi consciencia.




Quedo a la espera de tu próximo episodio sobre ese tema tan esencial.