Los Patrones de Recuperación de la Codependencia (PRC) son una de las Herramientas más poderosas y específicas de las que disponemos en nuestra recuperación. Muchos de nosotros la usamos a diario. Para quienes no la conocen se trata de un documento con cinco categorías (negación, baja autoestima, control, complacencia y evitación) que especifica 55 comportamientos o hábitos mentales o de relación que padecemos los codependientes cuando estamos en la enfermedad. Pulsando aquí accedes a la biblioteca con los PRC numerados, lo cual es muy útil. Si quieres ver el documento original de CoDA, pulsa aquí.
Por otra parte, las Cartas el Lenguaje de la Serenidad son cinco series con instrucciones específicas de cómo usar las Herramientas de Recuperación a diario. Las series se llaman SOY, QUIERO, FLOREZCO, AFIRMO Y MEREZCO. En ella menciono los Patrones de Recuperación de la Codependencia y la carta que se refiere a la evitación produce mucha curiosidad ¿Evitación? ¿Cómo es posible que evitación sea algo codependiente si la enfermedad -típicamente- consiste en depender tóxicamente de otros?
Aquí es en donde a mí me resulta práctica la manera como defino mi codependencia. Para mí, la codependencia no consiste solamente en la dependencia enfermiza de otros (pueden ver mi definición de codependencia en mi historia). Mi codependencia es mi adicción al control que se puede manifestar de muchas maneras 55 de ellas claramente especificadas en los PRC. No creo que sea casualidad que los patrones de evitación fueron los últimos que se incluyeron en los PRC, pues no es fácil ver que la evitación sea un mecanismo codependiente.
Pues bien, la carta que habla de evitación en el Lenguaje de la Serenidad es esta:


Cuando, al azar nos sale esta carta, ella sugiere que posiblemente estoy practicando evitación ante un dilema ¿Qué es evitar en codependencia? Tratar compulsiva y auto-derrotistamente de controlar mis emociones y malestar evitando enfrentar ciertas experiencias.
Por ejemplo, tengo que decir que “no” a una persona y no sé cómo, probablemente, porque quiero que esa persona se moleste conmigo o no quiero herir sus sentimientos cuando le diga que no. Entonces trato de no encontrármela o de no hablar del tema: evito la situación.
Otro ejemplo, tengo que tomar una decisión y no sé cómo, posiblemente, porque tengo terror a equivocarme. Entonces practico evitación, pospongo la decisión y, posiblemente me obsesione con que tengo que tomar esa decisión pero no la tomo. Estoy evitando.
En un plano más general, es bastante común que queramos un gran romance (o un trabajo satisfactorio, o una familia unida o cualquier otra experiencia feliz) y por eso invertimos tiempo y esfuerzo. Pero cuando la persona con la que queremos el romance se acerca mucho, ya no nos gusta. Eso es evitación. O nos saboteamos el trabajo. Eso es evitación. O nos sentimos muy incómodos cuando hay cercanía amorosa con la familia, por ejemplo cuando abrazamos y nos dejamos abrazar. Todo eso son manifestaciones de evitación. En otras palabras la incapacidad de tener intimidad y ultimadamente de ser felices, aunque lo queramos y necesitemos mucho.
Una buena forma de usar esta carta es ver las situaciones que me están molestando en este momento y ver cuáles estoy postergando o “dándole largas”. No para tomar acción sin estar lista y sin la ayuda de mi PS, sino para conocerme mejor y trabajar estos problemas con el programa.
Quizás la forma más peligrosa de evitación es cuando evito el programa y las rutinas espirituales a las que el programa me invita: inventario diario, oración, meditación y servicio.
Recordemos que los autocuidados y la recuperación son el primer y mayor servicio que podemos hacer a las personas que buscan la solución. ¿Estoy evitando trabajar los Pasos? ¿Uso jerga de recuperación para decirles a otros que pensar, decir y hacer? Cargo la lupa activada y jamás uso el espejo? Todas esas son formas auto-derrotistas de evitar mi recuperación.
Cuando me sale esta carta, tomo al azar un número del 45 al 55 (los números de los patrones de evitación en los PRCs) a ver si me aclaran lo que es invisible para mí. También me encanta leer la columna de la recuperación para ver cómo lucen respuestas saludables.
Una vez que veas cuál es el problema, puedes trabajar en la solución. Sea lo que sea que aprendas, recuerda “pasarlo por programa” antes de actuar. Esto es, trabajarlo con tu madrina, consultarlo con otros compañeros de recuperación, meditar, orar y escribir sobre esto. Lo más importante mantener la conversación con tu PS, pidiéndole claridad y fortaleza.



