Yo tengo una historia con libros de títulos cuestionables. En un blog pasado (La gratitud como herramienta) conté cómo encontré instrucciones para practicar la gratitud en un libro de Melody Beattie. Igual me pasó con el más reciente libro de Gilbert, titulado Big Magic (Libera tu magia).
Así es como me suele pasar: estoy buscando algo y me llega un libro con un título que me desagrada. Al principio me rehúso a leer el libro y luego, cuando soy capaz de “rendir mis certezas” (como le gusta recomendarme a mi padrino de CoDA) encuentro que, aunque mi opinión sobre el título no mejore gran cosa, el contenido me gusta o incluso me transforma la vida, como me ha pasado con la práctica de la gratitud a la manera de Melody Beattie y como contaré más adelante con este libro de Gilbert.
Tengo que confesar que soy fan de Gilbert más que todo por sus charlas sobre escritura. Cuando me siento desanimada para escribir y dejo que mi intuición me guíe en Internet, con frecuencia encuentro algo de ella que es a la vez inspirador y práctico. Así encontré “Big Magic”, título que fue traducido como “Libera tu magia”.
Gracias al título, mi desconfianza era tal que ni siquiera me compré el libro sino que lo encargué en la biblioteca, que para el momento tenía una lista de espera de 54 personas y sólo 17 ejemplares. Alguna “magia” querría que me lo leyera porque tres días después de que me puse en la lista de espera, me llegó el aviso de que estaba disponible para mí en forma de audiolibro grabado por la propia Gilbert.
Pues bien, se trata de un libro sobre la creatividad en sentido amplio pues, para ella, la creación se extiende a cualquier área en la que nuestra actividad tiene sentido -más que todo- por el gozo que nos produce sea canto, cocina, patinaje, escritura, pintura, coleccionar algo, organizar fiestas o cualquier otra actividad que tenga un componente lúdico e inútil.
Naturalmente, nuestra creatividad puede manifestarse en más de un área y lo que produce depende del “genio” que nos inspiró. Como lo importante no es el resultado sino la práctica, si algo resulta de nuestra creatividad no tiene que ser necesario, reconocido o apreciado y esto es importante tenerlo presente porque muchos de nosotros hemos abandonado o dudado de nuestra creatividad porque los resultados no son satisfactorios o prácticos.
Aderezado con montones de anécdotas y recomendaciones, a mí me pareció, Big Magic a ratos, un manual de recuperación de la codependencia, especialmente en cuanto a cómo negociar con las voces del miedo, los prejuicios, el perfeccionismo y las opiniones sin fundamento que sabotean la creatividad.
Según lo que he aprendido, tanto el miedo como los prejuicios son el resultado de defectos de carácter frecuentemente asociados con la necesidad de tener razón y una vulnerabilidad y vergüenza exagerada ante los errores, todos rasgos de baja autoestima.




Gracias, Maru, por esta entrada. Me llega enhorabuena el vincular el miedo y el prejuicio con mi necesidad de tener razón y la vergüenza exagerada.¡Quedo en espera de más entradas!
Gracias, Linda. A veces me pregunto cómo te alcanza el tiempo para estar “on top pf everything”!