O la fiesta del asadito
Ayer fue el día de la madre en algunos países incluyendo Venezuela, mi país. Yo sé que no estoy sola en la experiencia de que algunos “feriados sentimentales” alborotan la loquera y detonan dolorosas crisis familiares.
Pues bien, ayer la loquera visitó a una de mis familias y en vez de una celebración amorosa hubo caos, injurias y secuelas de salud con altas y bajas de tensión arterial. El patrón de codependencia que se me activa a mí en esos casos es la huida. Ya estoy bien lejos, de todas manera y, aun así, me provoca salir corriendo y no llamar más, no enterarme y no sufrir por lo que no puedo cambiar.
Sin embargo, la recuperación me ha enseñado que puedes correr pero no esconderte. Si el desapego con amor es lo que necesito aprender, esa lección se va a aparecer otra vez. Mejor quedémonos y vamos a ver dónde está el mango de esta sartén.
Así, debido a mi llamada para felicitar a las mamás de la casa me encontré con dimes y diretes , angustia, abuso e incertidumbre, más “Habla con fulano, Maru” o “Aprovecha de hablar conmigo porque quizás sea la última vez”. Esta última amenaza en varias presentaciones: porque me voy de la familia y no me verán más o porque este desbarajuste me va a matar, etc.
En tal clima de dolor, mi reto es no tratar de cambiar nada sino mi reacción. Aceptar que esta es una de mis familias y que a veces se relacionan así. Para esto, la pausa del Libro Grande me ha servido de mucho.
Sin embargo, el reto más grande se presentó para mí con la “resolución del problema” de la que hablaré en mi próximo post y en la que me ayudó una compañera del programa con quien consulté mi dilema (¡Dios bendiga este ángel!): No ocasiones crisis, pero tampoco la evites.




Bueeenooo, amiga. Confieso estar en ese frase de “Si el desapego con amor es lo que necesito aprender…. “, pues aprenderé, de lo contrario moriré.
Gran coincidencia que lo pongas así, Nelly, porque es cierto que hay apegos que matan. Cariñote.
O como dirías tú, Nelly: “no,no,nonononononon,no,no” Gracias por el comentario y besos.