La magia de ayudar o cómo funciona el 12avo Paso

Hace un tiempito tuve una experiencia muy ilustrativa del poder de ayudar y de la magia del 12avo Paso. Fue con una ahijada a quien pedí permiso para compartir esta historia en mi blog.

Esta chica -como yo- comenzó en un retiro su viaje para comprender las contradictorias reacciones de su cuerpo y de su mente . Todo con el estudio del Libro Grande.

Supuestamente, ella había completado los 12 Pasos que garantizan el “cambio psíquico” que nos restaura al “sano juicio”. Según ella, se sentía reconectada y alegre con su espiritualidad. Sin embargo, le era imposible mantenerse abstinente de azúcar, su sustancia adictiva. A la menor contrariedad,  iba y se atapuzaba de chucherías.

Estando en esto, me pidió que la amadrinara. Lo primero que me pareció raro fue que no tenía ahijadas. Esta es una parte muy importante del 12avo Paso: llevar el mensaje o más simplemente ayudar a otros que sufren nuestra enfermedad. Como escribió el Dr. Bob, cofundador de AA: nada nos da una mayor garantía contra una posible recaída que trabajar con otros. (Libro Grande. pp.156)

Así que le pedí que anunciara en su reunión que estaba disponible como madrina y que “necesitaba” ahijadas  pero, por una razón u otra, se olvidaba o no podía ir a la reunión. Es decir, estaba resistiendo su 12avo Paso.

Tras un par de semanas por fin la puse en contacto con una potencial ahijada. El mismo día que debía empezar a “devolver” los regalos que ha recibido del programa, tuvo una contrariedad con su trabajo y se dio el gran atracón.

¡Gran paradoja! la llamada de la nueva ahijada  pudo ayudarla a parar este comportamiento autodestructivo. La ahijada, en realidad la amadrinó y le recordó que usara el programa. Por eso me texteó contándome lo sucedido. Se excusó de llamarme porque estaba atragantada de llanto y vergüenza: no podía creer que después de tener experiencias espirituales y claro testimonio del amor de Dios en su vida, ella estuviera buscando consuelo en la comida.

Entonces sentí la “inspiración” de  escribirle “Tengo la corazonada de que tu Poder Superior, ni siquiera son los dulces, sino la victimización y la lástima por ti misma. Esos son los dioses que estás adorando en realidad.”

Hay una manera muy práctica de discernir quién o qué es Dios para mí: lo que sea que monopolice mi atención y mi pensamiento. Sé por experiencia que a veces he adorado mis defectos de carácter. En mi próximo post voy a compartir una lista que me ha sido útil para identificarlos y ponerles nombre de una manera factual, con amorosa curiosidad.

¿Y mi ahijada?  Súbitamente se dio cuenta del truco que le estaba jugando su enfermedad para mantenerla prisionera y le pareció tan patético que le dio por reír. Al día siguiente hizo caso, se ofreció como madrina en su reunión de Comedores Compulsivos y está abstinente amadrinando a dos comedores compulsivos. Sólo por hoy y un día a la vez. Así trabajamos este programa.

0 0 votes
Article Rating

Puedes dejar tu comentario

2 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
Linda A
Linda A
9 years ago

Gracias por este compartir, que revela cómo es que a veces lo que considero ser algo que rige en mi vida (comer…rabiar…) en realidad tapa algo más que no he querido admitir y que logra siempre que me quede en mi auto-compasión.

Compartir

Publicaciones Relacionadas

Scroll to Top
2
0
Nos encantaría conocer tu opinión, comenta por favor.x
()
x