Hacer las Cosas con Amor

Ilustración tomada de iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com

Estaba viendo con Brad, mi esposo, un programa sobre los beneficios de hacer las cosas con amor.  Brad– aunque inteligente y tolerante – no es alguien a quien le guste ver shows de espiritualidad. Sin embargo, me acompañaba para yo poder compartirle una anécdota. En eso, él detiene el programa y me pregunta:

 – ¿Qué significa para ti hacer las cosas con amor? Yo las más de las veces trato de hacer lo mejor que puedo cuando hago algo pero a veces me desconcierta no saber si eso es hacerlo con amor. Y, por ejemplo en mi trabajo, hacer las cosas bien no necesariamente significa que me siento bien. A veces la ansiedad me gana…

La pregunta me tomó por sorpresa pero traté de conectarme con mi experiencia. Los programas de 12 Pasos me han enseñado eso; a hablar desde la experiencia.

– Para mí hacer las cosas con amor es resistirme al miedo y al juicio hacia mí o hacia otros. Hacerlo sin expectativas y dejarme sorprender por Dios.

mmm… suena sencillo – contesta Brad – pero ¿cómo logras eso en términos prácticos?

Nuevamente me tocó reflexionar.

– No sé cómo lo hagan otros. A veces, sale sólo y hago las cosas de lo más contenta. Otras veces, sentimientos difíciles como miedo o vergüenza son mi señal de alarma: me estoy alejando del amor. Esto lo experimento como una  sensación de frío desagradable en el estómago, un malestar en el pecho, a veces un hambre falsa. Cada quien tiene sus síntomas con los que puede reconocer sufrimiento y confusión. Cuando estoy así es difícil percibir y reflejar amor…

– Para mí es como un plomo en el pecho que apenas puedo respirar y unas ganas de salir corriendo o un desánimo y falta de energía que se siente fatal – añade Brad.

– En otras cosas – sigo yo–   si siento irritación hacia mí o hacia otros sé que, aunque no me haya dado cuenta, hay juicio en lo que pienso. Allí puedo identificar los pensamientos en que alguna voz dentro de mí califica – a veces cruelmente– mis acciones o las acciones de otros…

– ¿y entonces que haces con eso?

– bueno, desde que descubrí el Libro Grande, hace cuatro años, me he pasado tratando de reconocer, cuestionar y distanciarme de mis pensamientos. Verlos como algo que viene a mí pero que no son necesariamente mis instrucciones sobre cómo actuar. En mi experiencia distanciarse de los pensamientos requiere un montón de práctica que se logra con la meditación diaria que tú me has visto practicar desde hace un tiempo. (De esto hablo en otro post LAS VOCES O YO NO SOY LO QUE PIENSO ) Para mí, la meditación proporciona el silencio que me permite volverme observadora de mis pensamientos…

¡yo sabía que había una condición difícil! – comenta Brad jocoso.

– sí y no. Aunque la disciplina de meditar puede ser retadora, más difícil es vivir gobernada por lo que pienso. Sobre todo por pensamientos que vienen sin invitación. Volviendo a tu pregunta, cuando logro hacer las cosas sin juicio ni miedo, retorno a mi ser natural que es el amor: me vuelvo más amable, puedo cooperar mejor y las cosas fluyen o bien con armonía –si se da el resultado que quiero– o con humor, si no se da el resultado esperado. A veces ¡ni siquiera espero algo! sólo disfruto lo que hago.

Conectada al amor, generalmente tengo más energía o me puedo dar cuenta de que necesito parar y descansar. Simplemente, puedo reconocer a Dios haciéndose cargo. Eso quizás resume lo que para mí es hacer las cosas con amor.

0 0 votes
Article Rating

Puedes dejar tu comentario

2 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
Lauren
Lauren
5 years ago

Me encanto tu post!
En estos días he descubierto que hago las cosas sin amor… con juicios hacia mi y los demás. Ha sido muy duro y triste a la vez reconocerlo y me siento un poco confundida a cerca si puedo cambiarlo y como.
Gracias por ser Luz en la oscuridad

Compartir

Publicaciones Relacionadas

Scroll to Top
2
0
Nos encantaría conocer tu opinión, comenta por favor.x
()
x