En tanto concepto relativamente nuevo, es normal que la “sobriedad emocional” sea un término polémico, mal entendido, erráticamente utilizado y duramente criticado. Y sin embargo es una realidad para muchos codependientes en recuperación como yo.
Una de las dificultades para comprender la sobriedad emocional consiste en reconocer el control como la “substancia de uso” de mi enfermedad. Así como el alcohólico usa alcohol, el drogadicto drogas, los codependientes usamos control.
El control me “amarra” a dependencias tóxicas o -dicho en palabras sencillas- me lleva a mortificarme y hasta obsesionarme por cosas que no tengo el poder de cambiar y descuidar e ignorar las que sí puedo cambiar. La oración de la serenidad al revés, pues.
Mientras que el alcohólico no necesita “estudiar” el alcohol para saber cuándo está usando y cuándo no, como codependiente en recuperación, me corresponde comprender cuándo mis actuaciones están motivadas por codependencia, es decir, complacencia, baja autoestima, control compulsivo e impulsivo y -lo peor- negación.
A diferencia del alcohólico que sabe cuándo está bebiendo, como codependiente, necesito de una comunidad de recuperación (mis madrinas y padrinos, mis compañer@s en recuperación) que me ayuden a examinar mis motivos que a veces son invisibles para mí.
Para estar sobria emocionalmente, es clave que cuando siento emociones extremas o una urgencia de “hacer algo” me abstenga de actuar o, mejor dicho, de “reaccionar” hasta explorar con calma mis motivaciones. Dos lemas son útiles en momentos así: “Todo puede esperar” y “No hay crisis tan mala que no se pueda empeorar actuando codependientemente”.
El procedimiento preciso de cómo esperar cuando me siento “enganchada emocionalmente” está claramente explicado en el Libro Grande, en una sección que llamamos “La Pausa” y que reproduje en un post anterior (La Pausa según el Libro Grande).
Entonces, yo veo una diferencia entre abstenerse de actuar codependientemente (declinar el uso de los patrones de codependencia) y estar sobrio emocionalmente (anteponer los Principios a las personalidades).
Voy a hablar más concretamente de esto en el tercer y último post sobre este tema pero – para ponerlo en pocas palabras -estar sobria emocionalmente se traduce para mí en actuar de acuerdo con los Principios de la Recuperación y no de acuerdo con mis emociones extremas o ideas impulsivas.




Gracias…sabias palabras…le pido a mi Poder super me de sanidad me mente y espiritu.